|
|
|
|
No sucede todos los días, por eso te pregunté. Sólo por oírte, tu voz. No al sencillo artificio, inteligente, de tu ingenio, sino tu voz. Música de brillos, envolviéndome, mientras respondes. Delante de mí, tu voz. Presencia etérea, dadivosa, de anhelos descubiertos, de nanas trasnochadas al amor de los amores. Cantar de la matriz del alma, cuando sonaste... Eco de vida, tu voz. No todos los días se escucha un poema, tu voz. Poetisa. |