POEMÁGENES

Dibujaba una estela

la luz en el mar.

Apenas un instante, enfebrecido.

Y ahora, lúcido y radiante.

Ponga rumbo libre, maestro !,

le grité al timonel.

Me miró el patrón, sonreía.

Era dios quien

manejaba el barco,

nos acercábamos ya

a Puerto Claridades...

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