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Busco la palabra. En la mirada del hombre te encontré. Acero templado que marcó mi piel. Sonrisa en el campo de batalla. Noche que sangra el crepúsculo. El miedo cicatrizó y me despertó la claridad. Un punto minúsculo. Desafío sin compasión, echo a caminar y, por un día, la vejez respeta la tregua. Como la miel te soñé. Tengo que creer. Acero y campo de batalla, noche, miedo, sangre y vejez. Como la miel te soñé. Tengo que creer. |