Cap. XV: La Mejor de Mis Navidades (Best Christmas ever)
Fújur: Quisiera aprovechar esta ocasión en que a Paquita le salió bien el inglés para señalar otra cosa que está haciendo mal, que sí es todo lo demás, pero en particular el formato del título: en español se escribe como si de una oración normal se tratara, sólo que sin punto, y en inglés se escriben todas las palabras con mayúsculas. En otras palabras, lo está haciendo al revés. Esta mujer de veras que no da una. :/
Hace una semana que Harry vigilaba atentamente a los duendes que colocaban la decoración de Navidad en los salones, terrazas y pasillos.
Fújur: ...¿duendes? O.o;; Ni porque es Navidad se la paso. Alguien que le regale Criaturas mágicas y dónde encontrarlas a la autora, por favor.
Al menos durante aquellos días, su búsqueda “inconsciente” por una rama de muérdago se había vuelto frenética, pero había recorrido muchos lugares y aún no encontraba ninguna.
Sirius: ¿Son esas comillas que veo un patético intento de humor que ha fallado miserablemente?
Ya estaba harto de ver campanas, bastones dulces, renos de jengibre o estrellas doradas.
Fújur: Presentando a Grinch!Harry.
Necesitaba ese muérdago; era su coartada, y sin ella, no sería capaz de hacer aquello que tantas veces había repasado en su cabeza y que aún no podía concretar.
Fújur: 'Aquello': eufemismo para beso en Victorian!Hogwarts. Aquí todos los personajes están muy reprimidos. >.>;;
No quería hacer algo precipitado y echarlo todo a perder. Había llevado las cosas con una calma impresionante... quería asegurarse de no hacer el ridículo, y ella parecía disfrutar aquella táctica.
Fújur: Stellita debería moderar su sadismo. o.o
Pero no sabía por cuánto tiempo podría seguir soportándolo... tenerla a su lado sin tomarle la mano, sin rozarle la mejilla, sin sonreírle como un bobo cada vez que se encontraban.
Fújur: Un segundo. Entiendo lo demás, pero ¿cómo se evita sonreír como idiota cuando se topa uno con la persona que le gusta?
Sirius: Teniendo un perfecto control sobre las propias emociones y estando siempre alerta para no distraerse y ser tomado por sorpresa.
Fújur: ¿Harry?
Sirius: ...
Fújur&Sirius: *risa histérica*
Fújur: *enjuga lagrimita* Además, no veo por qué tiene que ser tan furtivo al respecto de su relación con Stella-Sue.
Sirius: Bueno, se tiene que esconder de Hermione para que no lo mate por querer quitarle a la novia.
Fújur&Sirius: ... *risa histérica otra vez*
Recordó aquel episodio con Cho y el muérdago utilizado en la sala oculta del séptimo piso, pero le pareció de mal gusto intentarlo justamente con ese.
Fújur: Eso, mal gusto. ¿No estaría ya sequita la planta?
Sirius: Creo que se refiere a lo simbólico del acto.
Fújur: Seguro esa fue su intención, pero a Paquis se le olvidó tomar en cuenta que el muérdago es una planta, no un adorno de plástico. o.o
Seguiría buscando, inadvertido, espiando en los rincones.
Fújur: Voyeur.
*insertar aquí 762 palabras en que lo único relevante es que la AD se va a quedar en la escuela durante las vacaciones de Navidad*
*blablabla Dumbles y Minnie ven a la AD en el Gran Comedor*
- ¿Querrán que los acompañemos? [preguntó Dumbles]
Minerva negó con la cabeza, haciendo eco de la sonrisa. - Claro que no – respondió, y giró sobre sus pies – Vamos, dejémoslos solos.
Fújur: ( Dumble) *suspiro* ¿Necesitas consejos de maquillaje otra vez?
Sirius: (Minnie) ¿Tan transparente soy?
Varios metros más allá, en la mesa de Ravenclaw, Ron y Seamus intentaban ponerse de acuerdo.
- ...somos una asociación legal ahora,
Fújur: ¿Constituida ante notario público?
es cierto, pero Filch sigue vigilando nuestras andanzas. Incluso ha entrado a nuestras habitaciones para cerciorarse de que todos estemos durmiendo...
Fújur&Sirius: ¡¿QUÉ?!
Fújur: ¿De cuando acá puede Filch meterse a las habitaciones?
¿cómo haremos para salir sin que nos atrapen? – opinó Ron, y Seamus se acomodó en su silla.
- Es una buena pregunta – dijo Harry, pensativo.
- Podríamos agrandar la capa invisible de Harry para que quepamos todos dentro – sugirió Cho, y gran parte de los presentes la miró como si se hubiera vuelto loca.
Fújur: ¿Desde cuándo la AD sabe sobre la existencia de la capa? Para mí que es sólo desde que sirve como pretexto para bashear a Cho.
- No, no gracias – dijo Harry, mirando a Neville de reojo
Fújur: ¿Y a Neville por qué?
Sirius: Anteriormente sólo estaba jugando, pero ahora comienzo a creer que Harry y Neville se traen algo.
Fújur: ¿Verdad?
Sirius: Lo que más me pesa es que hasta aquí llegó la línea de los Potter. ;.;
*blablabla al final deciden que las prácticas las harán durante una piyamada*
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Harry golpeó un par de veces uno de los jarrones del estante con su varita.
- ¡Pónganme atención o jamás terminaremos!
Fújur: ¿Jamás terminaremos el fic? 0.0 Mi atención es toda tuya, nene.
*blablabla, Stellita quiere el reflector* Claro que, al menos para Harry, el [piyama] más interesante era el de Stella.
Fújur: (Harry) Es que es horrible; pobrecita, no tiene sentido de la moda. *asiente categóricamente*
A cada lado de su camisa había un pequeño bolsillo, y en ellos destacaban unas cintas con pequeñas mariposas dibujadas, sólo que en el de la derecha faltaba una. Harry sonrió y evitó su mirada unos segundos; él tenía esa cinta, la había encontrado en casa de los Weasley, y ahora que sabía su procedencia no se desprendería de ella por nada.
Fújur: Causa de muerte: cursilería. x_x Eso por un lado, por el otro, veamos lo que pasó el capítulo en que se encontró la dichosa cinta. Está en el capítulo 4. Originalmente lo resumí, pero ahora se los voy a poner completito. =)
A la mañana siguiente, mientras bajaba la escalera para ir a desayunar, un débil destello plateado llamó la atención de Harry. Frunció el ceño, se arrodilló ante una grieta bajo el pasamanos, y encontró entre la madera una cinta de seda, quizá aquellas que las niñas usan para tomarse el cabello. Era increíblemente suave, de un celeste brillante y estampada con pequeñas mariposas plateadas. No supo por qué pero, al sentirla entre sus dedos, sonrió. Una agradable sensación lo embargó, a pesar de que no pudo describirla bien. Se incorporó, guardando la cinta en su bolsillo, y bajó hasta la cocina con un extraño sentimiento de bienestar.
Fújur: Esto para demostrar que Harry-pooh y Stella-tan habían sido predestinados a estar juntos por las estrellas, los elfos de Disneylandia y/o las mariposas esas. No sé ni me importa; lo único que quiero saber es si la cubeta está limpia porque me están ganando las nauseas.
*blablabla blablabla blablabla ::bostezo:: blegh entre que la AD practica y juega, se hacen las 4 de la mañana*
La Sala Común estaba sumida en un agradable silencio, el fuego de la chimenea ya se había consumido, las luces del árbol de navidad continuaban parpadeando armónicamente y, tras la ventana, comenzaban a divisarse los primeros signos del alba.
- Hey, esperen un segundo... – los detuvo Ron, erguido en medio de la sala - ¡Hoy es Navidad!
Fújur: Los primeros signos del alba a las 4 de la mañana a finales de diciembre en el norte de Escocia, chéquense esa. Por mi parte, Google me dio, con los términos 'scotland sunrise', esta página como primer resultado. Como pueden ver ahí, en 1996, el año en que, siguiendo la cronología de los libros, supuestamente sucede este fic, el 25 de diciembre el sol salió a las 8:44 a.m., casi cinco horas después de lo que se nos dice aquí. Que quede asentada la nueva prueba de que Paquis no tiene idea de absolutamente nada. =)
*insertar aquí que van por los regalos y la señora Weasley le tejió a Stellita-Sue un suéter también. Y que para acabar de joder con el angst, la familia de la nena no celebra la Navidad. Porque, ya saben, no existen religiones o culturas que no la contemplen y eso.*
*blablabla, Stellita le regala a Harry "un par de lustrosos guantes de protección de Quidditch". Pero como la nena es tan súper-dúper-especial, su regalo no podía ser común y corriente, y ella de inmediato corre a señalar ambas cosas. Sin comentario para que lo disfruten de corrido.*
- ¿Ya viste en el interior? – le dijo a Harry, y éste arrugó la frente, confundido. Quitó uno de las manos de Ron, buscó dentro y, un par de segundos después, abrió la boca de sorpresa. Apenas podía pronunciar palabra. Ron lo miró, apremiante, instándolo a que dijera qué era aquello tan sorprendente, pero ya que Harry no podía comunicarse normalmente por ahora, Stella lo sacó de la duda – Un viejo amigo consiguió aquellos guantes para Harry... Aidan Lynch, no sé si lo conoces.
Ron por poco se desmaya. - ¡¿Bromeas?! – gritó, quitando los guantes a Harry y cerciorándose de que aquella codiciada firma estuviera en el interior - ¡Aidan Lynch, el buscador del equipo de Irlanda! ¡Esto debe haberte costado una fortuna!
Stella rió, divertida ante el gesto tanto de Ron como Harry, y negó con la cabeza. - Cuando le escribí a Aidan pidiéndole sus guantes, se mostró bastante complacido al saber que Harry los usaría... – dijo, y Harry sonrió como bobo – Él mismo pagó todas las franquicias de correo.
- ¿Cómo... cómo te contactaste con él? ¿Cómo lo conociste? – preguntó Harry, tartamudo, aún sin salir de la impresión.
- Me encontré con él y su equipo en uno de mis tantos viajes. Son excelentes personas, muy inteligentes y talentosos... varios de ellos te nombraban en sus conversaciones, Harry – recordó, y Harry volvió a sonrojarse. Entonces Stella abrió los ojos como si hubiera olvidado algo importante – Y bueno, no sólo estuve con el equipo de Irlanda, sino también con el de Polonia, Escocia, Bulgaria, Nigeria... lo que me recuerda que también tengo algo para ti, Ron – sonrió, y Ron hizo un gesto de sorpresa.
Extendió hacia él el segundo paquete, y Ron apenas pudo tomarlo con firmeza. Le temblaban las manos, prácticamente había comenzado a sudar, y el resto de los de la Armada lo rodearon inmediatamente, ávidos por saber el contenido de su regalo. A tientas, Ron desgarró el papel y se encontró frente a frente con otro par de guantes de Quidditch. Tragó saliva, buscó nerviosamente en el interior y, estupefacto, leyó las letras doradas.
- ¿P-P-Petro Z-Zograf-f-f...? – tartamudeó, casi al borde de las lágrimas. Un “¡Ohhh!” colectivo siguió sus palabras.
Stella sonrió. - ¿Y a quién esperabas? ¿A Víktor Krum?
Ron le devolvió un gesto de seudo molestia, y pronto se largó a reír. Ginny tomó uno de los guantes para cerciorarse por sí misma del acontecimiento.
- ¿Petro Zograf, el guardián de Bulgaria? ¡Increíble!
Todos comenzaron a alabar aquellos regalos como si estuvieran benditos.
Fújur: Esa última frase hay que enmarcarla.
*blablabla Ron está fascinado con su regalo* hasta que una imagen nebulosa lo trajo a tierra. Se quedó estupefacto frente a la ventana, entornó los ojos y dejó caer sus guantes, los cuales Ginny retomó rápidamente.
- ¡Oh, no, lo perderé! – gritó, tomándose la cabeza. Acto seguido corrió hasta Hermione, quien estaba revisando el regalo de sus padres. La tomó de la mano y la arrastró hasta la salida.
- ¡Ron, qué haces! – exclamó Hermione, sorprendida y confundida.
- ¡Corre o lo perderemos!
Fújur: Mi primera impresión aquí es que Ron quiere ir a encontrar a Santa Claus.
*blablabla Stella-Sue y Harrinkins se quedan solos y él le da un regalo a ella.*
- Pensé en dártelo para tu cumpleaños, pero creí que la Navidad sería un mejor momento – comenzó a decir Harry, mientras Stella desataba delicadamente el lazo amarillo que rodeaba el regalo. En sus palabras denotaba nerviosismo.
Fújur: Francamente, yo esperaba un lazo rojo.
Los segundos que siguieron se hicieron eternos para los dos. La Sala Común estaba rodeada de un silencio inusual, invadido sólo por el sonido del celofán al desprenderse.
Fújur: El verbo 'invadir' me parece demasiado agresivo para el caso.
Harry aguantó la respiración, y fijó la vista en Stella, ansioso por ver su reacción. Entonces sucedió. Sus ojos se agradaron y sus labios se abrieron parcialmente en signo de sorpresa.
Fújur: Yo pondría dos puntos después de sucedió. Y me burlo del resto del fraseo porque es horrendo.
Llevó una mano a su boca, cerró sus ojos en una milésima de segundo
Fújur: ¡El parpadeo más rápido del oeste! o/
Sirius: A mí me gustaría saber quién lo cronometró.
y se inclinó para rozar, temblorosa, la portada de un viejo libro empastado.
Fújur: Menos mal, porque regalar libros sin pastas es de mala educación. 8D No, en serio: ¿los magos trabajan ediciones de bolsillo?
Era de contextura gruesa, se notaba antiguo y desgastado, y la tapa estaba hecha de una extraña madera flexible.
Fújur: Encima de todo, la madera es "extraña". *headdesk*
Al centro, y delicadamente tallada, una majestuosa libélula apuntaba hacia una pequeña cerradura, rodeada de distintos trazos en forma de runas. Harry sintió que aquello había surtido el efecto deseado, y suspiró de satisfacción.
Fújur: Es curioso cómo primero se describe el efecto y luego el objeto cuando por la reacción de Harry lo lógico es que debió haber sido al revés.
- Estaba en Diagon Alley, bajo nuestras narices. No fue muy difícil encontrarlo, e incluso me pareció que el dueño de la tienda estaba muy aliviado por deshacerse de él.
Fújur: (Harry) Tan aliviado estaba que posiblemente te esté regalando un objeto de magia negra o uno robado, pero la intención es lo que cuenta, ¿no?
Yo no pude abrirlo, pues no venía con ninguna llave, pero estoy seguro de que... tú...
Fújur: (Harry) Porque tú eres tan súper-dúper-especial que seguramente tienes la llave de un libro totalmente random.
Fue incapaz de seguir hablando.
Fújur: Porque sabía que la autora del fic lo iba a obligar a seguir dicendo pendejadas.
El rostro de Stella era suficientemente elocuente.
Fújur: ¿Eso quiere decir que ya le podemos prohibir hablar?
Sus ojos estaban llenos de lágrimas, y clavaba su mirada en él con ansiedad, como si acabara de salvarle la vida. Harry no sabía como reaccionar,
Fújur: Yo tampoco. Odio este cripticismo hecho con las patas.
no había planeado tanta conmoción, pero ella, nuevamente, había resuelto su duda: sin demasiado preámbulo, avanzó unos centímetros y lo rodeó con sus brazos. Temblaba. Harry aún permanecía quieto, congelado, incapaz de realizar un movimiento coordinado, pero pronto sus neuronas hicieron las conexiones necesarias y entendió, tardío, que Stella estaba en sus brazos y que respiraba suavemente cerca de su cuello.
Fújur: Hormonas a Harry, hormonas a Harry.
Una sonrisa tonta se dibujó en su cara y entonces movió sus manos, sutil, por la espalda de ella, respondiendo al abrazo.
Fújur: ¡Mi reino por un adverbio (bien utilizado)!
- Supongo que te gustó – bromeó, y Stella rió, nerviosa. Lo liberó un poco de aquel estrecho gesto, le tomó el rostro y lo besó en la frente
Fújur: Victorian Hogwarts Strikes Back *wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiince*
- ¿Vas a decirme por qué este libro es tan importante? – preguntó en un susurro, fijando la mirada en sus pies. Estaba demasiado sonrojado como para verla a la cara.
Fújur: ... "Estaba demasiado APENADO como para verla a la cara." El sonrojo es un síntoma, no una causa, y en ningún momento tiene efecto sobre los músculos.
- Hay muchas cosas que quisiera decirte... – respondió, serena aunque algo melancólica.
Sirius: Espero que esas "muchas cosas" incluyan, por ejemplo, dónde está Voldemort, qué ha pasado con los elfo, quién es el tipo que está atrapado en la Cabaña de los Gritos cortesía de mi queridísima Bella y quién y para qué escribió aquella carta que supuestamente firmaba un seguro servidor.
Fújur: ~Sueña, que sueña...~ Seguramente esta wey se refiera solamente a "más razones por las que soy linda y especial." ¿Trama? ¿Continuidad? ¡Me río sobre sus tumbas! ...*sobs*
Jamás habían tenido sus rostros tan cerca - ...pero sólo hay una que necesitas saber. En este libro está mi redención, mi destino. Sin querer, haz hecho que renazca en mí las ganas de seguir...
Fújur: La palabra redención tiene connotaciones muy, muy religiosas, particularmente relacionadas con la figura de Jesucristo. Eeeeeeeeeeeeeeeeste fic terminará en la muerte de la Sue para salvar a los demás, ¿no? (Nota a quienes ya lo leyeron: ¡NO ME DIGAN SI ESTOY BIEN O MAL! Voy leyendo conforme MSTeo. :D)
Es cierto, Harry no entendía nada, pero por el momento le bastaba saber que había contribuido enormemente en algo bueno, y que ella era feliz. Esperaba que algún día, no muy lejano, tuviera la confianza suficiente para contarle sus secretos.
- Pero está cerrado... Es decir, no venía ninguna llave, y por más que traté no pude abrirlo – le advirtió, y ella le sonrió.
- No te preocupes, encontraré la manera – finalizó, tomando el libro y apretándolo contra su pecho.
Fújur: ¡Lo abriré con el poder de mis boobs! *le cae un rayo*
Harry sonrió hacia sus adentros. Parecía que el tiempo había pasado tan rápido... Stella caminó hasta la escalera, y luego volteó, suavemente.
- Aidan dice que es posible que un agente del Circuito Internacional de Quidditch te envíe una carta en los próximos meses... quieren que los consideres en tu futuro profesional – comentó, orgullosa. Y luego añadió – Víktor te envía saludos.
Fújur: (Sue) O sea, porque yo estoy muy bien relacionada con los famosos que más interesan a mi grupo demográfico, ¿ves? Y sin embargo soy impopular, nadie me quiere, todos me odian, etcétera, etcétera y el gusanito.
Harry soltó una carcajada. - ... y, no lo digas: un par de maldiciones para Ron – bromeó, y ella asintió, alegre. Subió luego rápidamente los escalones, dejando a Harry a solas con sus sentimientos.
Sirius: Así le llaman ahora.
Por un momento, se arrepintió de no haber mantenido aquel abrazo un poco más...
Fújur: Vamos, Sirius, un poquito de comprensión: por lo menos ya le funcionan las hormonas a tu ahijado.
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Con dificultad, Ron ayudó a Hermione a escalar por la rústica escalerilla que comenzaba en la Lechucería. Durante todo el camino no habían cruzado ni una palabra, pero el rostro de Ron bastaba para saber que algo importante pasaría.
Sirius: (Ron) ¡Adios virginidad! ¡No te extrañaré!
Fújur: Por otro lado, esas dos frases tienen un manejo de POV mierdosísimo.
Ella, confiando a ciegas, no había preguntado nada, pero como ya habían cruzado muchos lugares y en cualquier segundo se encontrarían en la azotea de Hogwarts,
Fújur: ¡Mira! ¡Un castillo con romántica azotea! Palabra tan fea para el caso habiendo torres, balcones, terrazas...
no pudo más con su curiosidad. Avanzaron lentamente por aquel sitio plano, y se detuvieron cerca del borde.
Fújur: Mejor que el "sitio plano" tenga alguna función, aunque sea como escenario de un suicidio doble.
La brisa era helada pero no suficiente para molestar.
Fújur: Revisemos los datos: Escocia, muy al norte, invierno, la "azotea" de un castillo, brisa helada... ¡Por supuesto que no molestará! Si se es un oso polar, es decir.
- Ron, puedes decirme qué es lo que...
De pronto sintió que hablar, en aquel contexto, simulaba el peor de los insultos.
Fújur: Ojo: no 'era' el peor de los insultos sino que solamente lo 'simulaba'.
Frente a ella, majestuosos, los alrededores de Hogwarts se teñían de un naranjo furioso, pasando a amarillo o rojo dependiendo de lo que tocaba la luz.
Fújur: Geeky tiem! Se ven esos colores por el ángulo de la luz al pasar por la atmósfera; no es posible que el color dependa "de lo que tocan".
Las colinas estaban cubiertas de nieve, así como las copas de los árboles, y los delicados rayos pintaban sus siluetas en la pared. El sol aparecía medianamente en el horizonte, claro y nítido como jamás lo había visto, y
Fújur: ...se quedó ciega. No, en serio: sol claro y nítido en el norte de Escocia en invierno. WHAT.
sintió que el pecho se le encogía de emoción. Desde ahí, la vista era impresionante, hermosa.
Ron se le acercó lo suficiente, y Hermione sintió su respiración agitada.
Fújur: Ideas pornosas van aquí. 8D
Estaba maravillada con el espectáculo.
- Podría haberte regalado cualquier cosa... – comenzó a decir, tímido. La brisa revolvía el cabello de Hermione cerca de él - ...pero nadie olvida un amanecer, ¿no es así?
Fújur: *recurre a la cubeta*
Por un momento Hermione creyó que estaba soñando. Era como si la hubieran golpeado desde adentro y necesitara con urgencia un grito de liberación.
Fújur: ¿Es malo que esto me haya recordado V for Vendetta?
Insegura, volteó hacia él y vio en sus ojos aquel gesto de ansiedad, de expectación, de miedo. Su temor a no hacer lo correcto era uno de sus puntos más débiles. Entonces ella sonrió, feliz. Nunca hubiera esperado algo así... ni de Ron, ni de nadie. Era lo más romántico que había tenido el placer de presenciar en toda su vida.
Sirius: ¿Ya desocupaste la cubeta? Es mi turno.
Fújur: Consigue tu propia cubeta.
- Gracias – murmuró, y Ron relajó los hombros, suspirando de alivio.
Fújur: ¿Qué? ¿No abrazo ni beso? Blehg.
*blablabla más cursilería vomitiva blaaaaaaaaaaaaaaaaaabla*
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Dumbledore había dispuesto una nueva decoración en el comedor esa mañana. En lugar de las cuatro mesas usuales, sólo había una, redondeada y suficiente para los cerca de treinta estudiantes que aún quedaban en el colegio. La cubría un mantel blanco con bordados navideños, el cielo falso mostraba una tibia nevazón y las bandejas estaban llenas de coloridas galletas de jengibre. Aunque aún no habían llegado todos, Harry y otros ya habían llenado sus platos de comida. Además, la conversación era de lo más interesante, aunque monotemática: los guantes de Quidditch.
Fújur: Iba a borrar lo que sigue, pero preferí no hacerlo porque es impagable:
- ¿Te fijaste en la marca de fabricación? ¡Lethiorder, la filial de Alivander! – exclamó Angelina, atragantada con las palabras. Miraba a Harry como si esperara que él se las regalase.
- ¿El tipo de las varitas? – recordó Terry, y los demás asintieron.
Fújur: ¿No era ese Olivander, con O de OSO?
- Eso quiere decir que son guantes de fabricación especial, no se hacen al por mayor. Fueron hechos a la medida – explicó Alicia, entusiasmada. Harry sonrió.
*blablabla cursicursicursi vomitovomitovomito*
Fújur: Y, de pronto:
Neville se había acercado tan sutilmente que Harry no había advertido su presencia hasta que le habló. Sacudió la cabeza, corrigió la postura de sus lentes y le dirigió una mirada confusa.
- ¿Hacer qué? – repitió, en un gesto de interrogación.
Neville alzó una ceja, incrédulo. - Muérdago – respondió, apuntando al techo.
Harry sintió la imperiosa necesidad de golpear a alguien hasta que las fuerzas lo abandonaran. Reticente, elevó la vista y vio ahí, intacta, una rama de muérdago colgada de la cornisa.
Fújur: Lo admito, estoy sacando pavorosamente lo anterior de contexto, pero es una isla de felicidad en un mar de agonía. D:
Segundos antes, la cabeza de Stella había estado bajo ella.
- Ella lo vio... lo advertí apenas me acerqué – comentó Neville repentinamente, y Harry se sobresaltó.
Fújur: Neville voyeur.
Sirius: Yo más bien diría que cuida sus intereses.
Fújur: Cieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeerto.
*insertar aquí que el capítulo termina con una nota que carece del todo de interés.*